Síntomas del «ojo de pavo», cómo detectar el repilo latente con sosa, en qué se diferencia del repilo plomizo, cuándo infecta y qué medidas recoge la gestión integrada.
El repilo es un hongo (Fusicladium oleagineum) que produce manchas circulares oscuras con halo amarillento en el haz de la hoja y la hace caer. Infecta con la hoja mojada entre 8 y 24 ºC, sobre todo de otoño a primavera. Se previene aireando la copa, moderando el nitrógeno y con variedades menos sensibles, y se trata de forma preventiva con productos autorizados.
El repilo es la enfermedad de hoja más extendida del olivar. Una ficha técnica de la Junta de Andalucía y la Universidad de Córdoba estima que afecta al 60 % del olivar español y que es endémica en Jaén, Córdoba y Sevilla. La pérdida de cosecha puede rondar el 6 %, pero en años puntuales llega a ser catastrófica (Junta de Andalucía, ficha del repilo).
El daño no está en la aceituna, sino en la hoja: el hongo hace que caiga antes de tiempo, el árbol se debilita y produce menos. Por eso todo gira en torno a tres ideas: reconocerlo bien (incluso antes de que se vea), saber en qué condiciones infecta y prevenirlo, más que intentar curarlo cuando el árbol ya está pelado.
Aquí no encontrarás nombres de productos ni dosis. Te explicamos cómo usar las fuentes oficiales para decidir, que es lo que exige la normativa de uso sostenible de fitosanitarios.
El repilo es una enfermedad causada por el hongo Fusicladium oleagineum (antes llamado Spilocaea oleagina o Cycloconium oleaginum), que vive en la cutícula de las hojas y provoca su caída anticipada. Al perder hoja, el árbol se debilita, produce menos y queda más expuesto a otras plagas, heladas y sequía. En condiciones naturales solo afecta al olivo y al acebuche.
Su forma sexual no se ha observado, aunque los estudios genéticos la sitúan en el género Venturia, por eso también aparece como Venturia oleaginea. Un detalle práctico de la ficha andaluza: el hongo sobrevive al verano en las hojas infectadas que siguen en el árbol; las hojas caídas al suelo tienen escasa importancia en la enfermedad.
El síntoma típico son manchas circulares o en anillo, de color oscuro, en el haz de la hoja, a menudo con un halo amarillento o verde pálido que se ve sobre todo en primavera y suele faltar en invierno. Por su aspecto se conoce como «ojo de pavo». Las hojas manchadas acaban cayendo, empezando por las ramas bajas e interiores.
Otros síntomas que describe la ficha de la Junta de Andalucía:
Para ver fotos reales, consulta la ficha del repilo y la del emplomado o repilo plomizo de la Junta de Andalucía.
El repilo puede estar dentro de la hoja meses antes de que se vea; para detectarlo se sumergen las hojas en una solución de hidróxido sódico (sosa) al 5 % durante 20–30 minutos a temperatura ambiente, y las infecciones aparecen como manchas circulares oscuras. Es el método que recoge la ficha de la Junta y el que permite a la RAIF distinguir repilo «visible» e «incubado» en sus muestreos.
Seguridad. El hidróxido sódico es corrosivo: guantes, gafas y recipiente que no sea de aluminio. Si no quieres hacerlo tú, pide a tu asesor en gestión integrada o al técnico de tu cooperativa que lo haga.
Como referencia de cómo se expresan estos datos: en el muestreo de marzo de 2024 en Málaga, la RAIF obtuvo una media provincial del 3,0 % de hojas con repilo incubado y del 1,6 % con repilo visible, con presencia en todas las parcelas de control (boletín RAIF, mayo de 2024).
El repilo marca el haz de la hoja con manchas redondas y oscuras; el repilo plomizo o emplomado (Pseudocercospora cladosporioides) mancha el envés de gris plomizo y deja zonas amarillentas irregulares en el haz. Los dos defolian el árbol, pero no afectan por igual a todas las variedades. El emplomado se confunde además con la negrilla y, junto a la antracnosis, causa síntomas parecidos.
| Repilo | Repilo plomizo (emplomado) | |
|---|---|---|
| Hongo | Fusicladium oleagineum | Pseudocercospora cladosporioides |
| Dónde mirar | Haz de la hoja; también nervio del envés, pecíolo y pedúnculo | Envés de la hoja; hojas viejas de las ramas bajas |
| Aspecto | Manchas circulares oscuras, a menudo con halo amarillo | Manchas difusas grises o color plomo en el envés; clorosis irregular en el haz |
| En el fruto | Raro; deforma la aceituna | Manchas pardas hundidas de 4–10 mm en aceituna verde; aspecto ceniciento en la madura |
| Condiciones | Agua libre en la hoja; infecta entre 8 y 24 ºC | Humedad relativa alta; temperaturas medias de 10–20 ºC |
| Época de más riesgo | Otoño, invierno y primavera; máximo en invierno | Otoño y final del invierno; esporula de octubre a marzo |
| Tiempo hasta ver síntomas | De 1 a 10 meses | Puede superar los 9 meses |
| Efecto en el aceite | Indirecto, por debilitar el árbol | El aceite de frutos infectados presenta peróxidos y acidez elevados |
Fuentes: fichas de la Junta de Andalucía y el Grupo de Patología Agroforestal de la Universidad de Córdoba sobre repilo y emplomado (revisadas en 2010).
Una buena noticia práctica: según la RAIF, los tratamientos preventivos contra el repilo también lo son contra el plomizo, así que la estrategia se puede planificar en conjunto.
El repilo infecta cuando hay agua libre sobre la hoja (lluvia, rocío o niebla) y temperaturas entre 8 y 24 ºC; el periodo principal de infección es el invierno, y se adelanta con otoños lluviosos o se alarga con primaveras frescas y húmedas. Las esporas están disponibles desde mediados de otoño hasta finales de primavera y se dispersan sobre todo con la lluvia.
Sobre la temperatura óptima, las fuentes andaluzas no coinciden del todo: la ficha de la Junta la sitúa cerca de 15 ºC y el boletín de la RAIF de Málaga en 20 ºC. Lo relevante para el olivicultor es el rango y, sobre todo, cuánto tiempo pasa la hoja mojada.
| Época | Qué pasa con el repilo | Qué vigilar |
|---|---|---|
| Otoño | Con las primeras lluvias se reactivan las manchas del árbol y empiezan nuevas infecciones; aparecen las que quedaron latentes en primavera | Lluvias seguidas, nieblas, rocíos; parcelas en vaguada |
| Invierno | Máxima producción de esporas y principal periodo de infección | Porcentaje de hojas con manchas al final del invierno |
| Primavera | Las hojas nuevas son extremadamente sensibles. Si al final del invierno hay muchas manchas, el riesgo es alto | Primaveras frescas y húmedas; brotación nueva |
| Verano | Calor y sequedad frenan al hongo; las infecciones de primavera quedan latentes y estallan en otoño-invierno | Muestreo con sosa al final del verano |
Ese ciclo explica un error frecuente: ver el árbol limpio en verano y confiarse. Las infecciones de primavera pueden estar ya dentro de la hoja.
La prevención del repilo se basa en que la hoja pase el menor tiempo posible mojada: podas que aireen el interior de la copa, marcos que eviten copas densas o muy juntas, no excederse con el abonado nitrogenado y, en plantaciones nuevas en zonas de riesgo, variedades menos sensibles. Son las medidas culturales que recoge la RAIF a partir de la guía de gestión integrada.
Elegir variedad solo por el repilo puede salir caro: algunas de las más resistentes son muy sensibles al plomizo. Esta tabla cruza las dos fichas de la Junta de Andalucía y la Universidad de Córdoba:
| Variedad | Repilo | Repilo plomizo |
|---|---|---|
| Picual | Altamente susceptible | Resistente |
| Cornicabra | Altamente susceptible | Susceptible |
| Manzanilla de Sevilla | Altamente susceptible | Resistente |
| Hojiblanca | Susceptible | Susceptible |
| Gordal sevillana | Susceptible | Susceptible |
| Arbequina | Moderadamente susceptible | Resistente |
| Picudo | Moderadamente susceptible | Susceptible o altamente susceptible (aparece en ambas categorías) |
| Arbosana | Altamente resistente | Altamente susceptible |
| Frantoio | Altamente resistente | Altamente susceptible |
| Lechín de Sevilla | Altamente resistente | Altamente susceptible |
| Koroneiki | Altamente resistente | No evaluada en la ficha |
Clasificaciones según las fichas de repilo (inoculaciones artificiales y Banco de Germoplasma de Córdoba) y emplomado. La ficha del repilo advierte que hay datos contradictorios entre zonas y variación entre poblaciones del hongo.
Si estás eligiendo variedad para una plantación nueva, lo tratamos junto al marco y el plantón en cómo plantar un olivar.
Según la gestión integrada de plagas, primero van las medidas preventivas y culturales, después otras alternativas al control químico y, por último, los fitosanitarios, y solo los autorizados para olivar en el Registro de Productos Fitosanitarios del MAPA. El control químico del repilo es sobre todo preventivo, por lo que el momento importa más que el producto.
Lo que recogen las fuentes oficiales andaluzas, sin entrar en productos ni dosis:
El Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios fija tres obligaciones que afectan a cualquier olivicultor que trate su finca:
| Obligación | Qué dice | Artículo |
|---|---|---|
| Gestión integrada | Prácticas con bajo consumo de fitosanitarios, dando prioridad a los métodos no químicos cuando sea posible | Art. 10 |
| Carné de aplicador | Los usuarios profesionales necesitan carné. El nivel básico cubre al agricultor que trata su propia explotación sin personal auxiliar; el cualificado, a quien trata con personal auxiliar | Arts. 17 y 18 |
| Registro de tratamientos | Cada explotación mantiene el registro de tratamientos, integrado en el Cuaderno Digital de Explotación Agrícola, con un plazo de volcado de un mes | Art. 16 |
| Asesoramiento | El asesoramiento en gestión integrada lo hace un técnico acreditado y debe quedar documentado | Art. 11 |
Resumen del texto consolidado del RD 1311/2012 en el BOE. Consulta los detalles y los desarrollos de tu comunidad autónoma.
Para hacerte una idea del peso económico: el estudio de costes de AEMO de 2026 incluye el repilo en los tratamientos de otoño y primavera de todos los sistemas, con 2 tratamientos al año en olivar de montaña y 5 en seto, y un coste de plagas y enfermedades de entre 308 y 598 €/ha y año (todas las plagas, no solo el repilo). Lo detallamos en los costes de cultivo por hectárea.
En ecológico, el repilo se maneja sobre todo con prevención (poda, marco, abonado y variedad) y, si hace falta tratar, solo con sustancias de la lista de la UE para producción ecológica. Esa lista, en el Reglamento de Ejecución (UE) 2021/1165, incluye los compuestos de cobre con una condición: solo pueden autorizarse usos que supongan como máximo 28 kg de cobre por hectárea en un periodo de siete años.
Que una sustancia esté en esa lista no basta: el producto comercial tiene que estar registrado para olivo y repilo, y tu entidad certificadora puede tener requisitos adicionales. Consúltalo antes de aplicar.
Los avisos fitosanitarios te dicen cómo está el repilo en tu comarca esa semana, a partir de parcelas de control muestreadas por técnicos. En Andalucía los publica la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) por provincia y cultivo, con datos de repilo visible e incubado, previsión meteorológica y recomendaciones.
Otras comunidades olivareras tienen sus propios servicios de sanidad vegetal y boletines de avisos; búscalos en la web de tu consejería de agricultura o pregunta en tu oficina comarcal. Úsalos como indicador de tendencia: la decisión de tratar en tu parcela depende de lo que veas en ella.
Y si a la vez vigilas otras plagas de otoño, el siguiente paso es la mosca del olivo, que se solapa con el repilo en plena campaña. Para un repaso general de la sanidad del olivar, vuelve a la guía de inicio.
En el directorio tienes cooperativas, almazaras y proveedores de suministros agrícolas de tu provincia, con dirección, teléfono y valoración. Pregunta allí por el técnico de campo o por un asesor en gestión integrada.
Ver el directorio → ¿Quieres avisos de temporada (repilo en otoño y primavera, mosca en verano)? Suscríbete abajo. ¿Vendes suministros o asesoras olivareros? Aparece en el directorio.Por unas manchas circulares oscuras en el haz de la hoja, a menudo rodeadas de un halo amarillento (sobre todo en primavera), que recuerdan al ojo de una pluma de pavo real. Las hojas afectadas caen antes de tiempo y el árbol se defolia, empezando por las ramas bajas e interiores.
El control es preventivo y se concentra en los periodos de infección: principio de otoño, final del invierno y primavera. La primavera es crítica en los años con muchas manchas al final del invierno, porque las hojas nuevas son muy sensibles. El momento exacto lo marcan los avisos fitosanitarios de tu zona y tu asesor.
El repilo (Fusicladium oleagineum) da manchas circulares oscuras en el haz de la hoja. El repilo plomizo o emplomado (Pseudocercospora cladosporioides) da manchas difusas grisáceas o de color plomo en el envés y zonas amarillentas irregulares en el haz, sobre todo en hojas viejas de la parte baja del árbol.
Con el método de la sosa: se sumergen las hojas en una solución de hidróxido sódico al 5 % durante 20 a 30 minutos a temperatura ambiente y aparecen manchas circulares oscuras donde hay infección latente. La sosa es corrosiva, así que usa guantes y gafas, o pide el análisis a tu cooperativa o asesor.
En evaluaciones de la Universidad de Córdoba, arbosana, koroneiki, frantoio y lechín de Sevilla salieron altamente resistentes, y arbequina moderadamente susceptible, mientras que picual, cornicabra y manzanilla de Sevilla figuran entre las más susceptibles. Ojo: arbosana, frantoio y lechín de Sevilla son muy susceptibles al repilo plomizo.
Sí, con las medidas culturales de prevención y solo con sustancias permitidas en producción ecológica. La lista oficial del Reglamento de Ejecución (UE) 2021/1165 incluye compuestos de cobre con un límite de 28 kg de cobre por hectárea en siete años. Comprueba siempre que el producto concreto esté registrado para olivar y su etiqueta.
Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026.
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